Pero un día, un beso, suave y ardiente, Romperá las cadenas de tu encarcelamiento. Un príncipe valiente, con amor en su corazón, Te encontrará, y despertarán cien años.
Un día, mientras el príncipe exploraba el bosque encantado que rodeaba el castillo, encontró una figura dormida en un ataúd de cristal. Era Sophia, radiante incluso en su sueño. El príncipe se enamoró perdidamente de ella, y mientras la miraba, sintió que su corazón latía con una pasión y un amor que nunca antes había experimentado. besos para la bella durmiente pdf hot
Conmovido por su belleza y su historia, Alejandro se acercó y, tomándola de la mano, le dio un beso suave en los labios. El beso fue como un rayo de sol que iluminó el cuarto, disipando las tinieblas de la maldición. Pero un día, un beso, suave y ardiente,