La oscuridad del bosque parecÃa cerrarse sobre ellos como una trampa. Diego de Acevedo, alias El Zorro, cabalgaba con determinación, su caballo avanzando con cuidado entre los árboles. A su lado, la hermosa Elena de las Rosas montaba con gracia, su larga cabellera oscura ondeando al viento.
El Zorro negó con la cabeza. "No lo tengo".
El Zorro, la Espada y la Rosa CapÃtulo 6: La emboscada en el bosque